La Vaca Púrpura I

¡Hola humano que me lees! Es para mí un honor que pases por mi blog 😀

Hoy vengo con un libro nuevo, no mejor que los demás, pero bueno, lo he terminado y me ha dejado una que otra enseñanza. El libro se llama La Vaca Púrpura y fue publicado en el 2003 por Seth Godin.

Me está cayendo el 20 de que hemos leído puros libros medio caducados.

Pero bueno, el libro trata de una nueva estrategia de negocios (en aquella época) que invita a los negocios a arriesgarse a ser diferentes, extraordinarios, como una vaca púrpura, algo fuera de lo común. Esto con el argumento de que ya existen muchos productos similares y aburridos que se vuelven invisibles en el mercado. Y peor tantito, los enfoques tradicionales de Mercadotecnia han quedado obsoletos (les recuerdo esto es del 2003), por lo que el autor recomienda innovar en lugar de sólo anunciar.

El libro toca muchos puntos, demasiados diría yo, y aunque son rápidos se vuelve aburrido, pero bueno, eso es aparte… el libro, por ejemplo, menciona que a lo largo del tiempo se han dado diferentes ideas y propuestas como la pasión, la relación con el cliente, la curva de difusión de ideas, el problema del déficit de atención, entre otros que han contribuido al Marketing; por esta razón es importantísimo estar innovando constantemente, pues el estancamiento puede ser peligroso.

Cuando se crea un nuevo producto/servicio lo primero que suele hacerse es buscar quien usa lo que ofreces, después quien quiere, para seguir buscando quien esté interesado en escucharte… todo esto para llegar a la conclusión de que en realidad es muy poca la gente que lo quiere o puede pagar… y si la gente no lo compra pues no hay mercado disponible y si no se dan el tiempo de escucharte pues pasas desapercibido y ¡así no hay negocio!

Algo que el autor critica mucho es el fenómeno televisión-industria, que viene siendo todos esos carísimos comerciales que las industrias pagan a la televisión para publicitarse, pero ¿qué creen? La atención no es la clave. Esto nos lo asegura Seth Godin, pues los anuncios, aunque llaman la atención, no generan más ventas. Y refuerza su idea sentenciando que incluso el mejor método puede fallar si no hay voluntad. Y pues… tiene razón. Si con tu negocio no imaginas un futuro donde todos lo amen, entonces algo debe cambiar; más vale que no lo dejes morir, que tomes todo lo bueno y lo reinventes.

Cambiando un poquito de tema, en el libro se muestra la curva de difusión de ideas de Moore:

raulSí, yo sé que se ve aburrida, pero esto es interesante e importante. Se las explico brevemente:

Innovadores: les gusta ser los primeros… punto.

Primeros adoptantes: realmente ocupan lo que compran; fans, por ejemplo, que buscan ventaja sobre el mercado.

Mayoría: siguen a los demás.

Tradicionales: esperan que los productos se hagan obsoletos para comprarlos.

Dado que la gente no se adapta a lo nuevo con mucho entusiasmo, para las empresas es muy importante convencer a los innovadores y esperar a que se difunda el producto a través de los ideavirus, es decir, transmisores en los que el mercado confíe y tengan buena reputación, que formen parte de un grupo unido que hablen a menudo.

La clave, según la Vaca Púrpura, sería hacer un producto extraordinario para los innovadores, que al mismo tiempo sea flexible y atractivo para todos los demás.

Más adelante, el libro recomienda que se escoja al grupo de compradores que más transmita y por ende deje más beneficios.

Y bueno… hasta ahorita creo que mencionado puros aspectos negativos, no de la Vaca Púrpura, la Vaca Púrpura es extraordinaria, sino de la situación actual. Tal pareciera que la forma de trabajar de las empresas las va llevando lentamente a la invisibilidad. ¿Qué debe hacerse? Convertirse en una extraordinaria vaquita púrpura. Pero claro, no es tan sencillo, presenta un ligero problema… el miedo.

Lamentablemente no nos gusta destacar, suena feo, yo sé, pero es verdad. Aquellos que son extraordinarios, no le caen bien a todos, está en nuestra naturaleza envidiosa criticar a los que destacan. Pero por si esto fuera poco, en la vida nos enseñan que es más seguro encajar, no hacer tantas preguntas; las escuelas, por ejemplo, son como fábricas, pues debemos salir en orden, sin defectos y condicionados a evitar los fracasos. Pero esto nos lleva a un patrón aburrido que finalmente, si lo manejamos dentro de una empresa, nos lleva a la invisibilidad, el peor enemigo de la Vaca Púrpura.

Y así como cuando necesitas reggaetón, te dan… cuando necesitas Marketing de masas, te dan productos de masas, es decir, A B U R R I D O S.

Es todo por hoy, regresaré con la segunda parte pronto para que puedan dormir tranquilos. Muchas gracias por leer :3

Seth Godin. (2003). La Vaca Púrpura. Estados Unidos: Gestión 2000.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s