Soñando con lo intangible

ESPÍRITU – Idea principal, carácter íntimo o esencia de algo.

CUERPO – Extensión limitada, materia orgánica, aspecto físico de algo.

 

Desearía no ser humano.

Desearía ser solamente lo que hay dentro de mí, moverme libremente. Saltar y mancharme con los colores del atardecer. Apresurarme a abrazar el árbol que me encanta contemplar. Hacer zoom con la vista, cambiar de tamaño. Deslizarme con el viento y que mis manos se conviertan en la brisa que te gusta sentir.

Quiero darle forma a lo intangible, que mi espíritu se transforme en todas esas figuras que voy a crear y disfrute la libertad que mi cuerpo no le puede dar. Quisiera tumbar las paredes que éste me impone. Paredes construidas a base de acertados placeres efímeros.

Pero soy débil. A lo que el cuerpo se aferra yo cedo. A las trivialidades me entrego, en la comodidad me deleito. A las exigencias de la sociedad yo cumplo. Con lo que me pida, al ego lo alimento. A las inseguridades las dejo crecer y el miedo lo perfecciono.

Sería bueno soltar todo eso, pero no puedo. Mientras el cuerpo se las arregle para seguir respirando, yo voy a seguir cayendo, voy a gozar cada caída, porque para eso está el cuerpo. Aun sabiendo que eso no me define, voy a seguir complaciendo lo humano en mí hasta el día que se extinga. Pero no por eso deja de ser mi anhelo destapar lo esencial en mí, aquello que rebasa lo presencial. No por eso dejo de aceptar y abrazar la rareza que reside en mí. El cuerpo no me impide llegar a lo más íntimo de mi ser, descifrar sus colores, tan míos.

No puede mi esencia negar al cuerpo pues en él encuentra morada. Y si a éste último, que nos da aspecto humano, le faltara lo eterno del espíritu, se sofocaría por el vacío.

 

Hoy: New Star In The Sky – Air :3

Somos personajes

Ayer lo vi desde un ángulo diferente.

Fuimos a comer. Por alguna razón el lugar no me resulta importante, pero para que no quede ninguna duda, era buffet. En una ocasión, él se levantó y pude verlo de espaldas, lo que me sacó de la realidad en la que creía estar y me llevó a la suya.

Me ha pasado antes, que reconozco ser la protagonista de la historia; que veo a quien está frente a mí como parte de mi vida en determinado capítulo, pero no yo de la suya pues sé que no me voy a quedar, que no me corresponde estar ahí.

En este caso estoy del otro lado. Ver la figura de su nuca hasta sus talones me hizo entender que él es el personaje principal de la historia y que yo formo parte de estas páginas que me está concediendo.

Enfoqué mi mirada en el contorno de sus hombros. Dibujé con mis ojos la figura en su espalda y comprendí su energía. Entendí por fin por qué me ha intrigado tanto desde que alcancé a ver el color de sus ojos. Dejé resbalar mi vista por las líneas que marcaba su pantalón; líneas que sirvieron para confirmar su importancia en el relato.

Y es que él es el centro de todo. Como un sol que brilla para almas sensibles como la mía, sensibles a la belleza propia de cada esencia; almas a las que nos gusta dejarnos deslumbrar por todo lo natural. No porque seamos débiles, sino porque reconocemos el poder de lo inherente a cada ser.

Clavé tanto mi vista en él, que detuve el tiempo y acorté la distancia. Me visualicé de pie junto a él y sentí cómo voy pasando por unas cuantas líneas de su vida. ¿Cuántos renglones serán? Me sorprendí deseando que corresponda él a las líneas de la mía. Que no salga ya. Pero si así ha de ser, me regaló al menos un momento.

Estábamos comiendo, él en frente de mí. Tenía ambos brazos debajo de la mesa. Tal vez sus manos descansaban sobre sus piernas o estaban sus dedos entrelazados. No recuerdo de qué hablábamos, pero mientras yo lo hacía, recargaba mi cabeza en la pared. Al mismo tiempo que sentía el ladrillo rasposo e irregular sobre mi sien, lo observé. A cualquier tontería que yo haya dicho, él respondió con una sonrisa grácil y tierna que desconectó cuatro de mis sentidos. Olvidé el sabor de la comida, dejé de escuchar a la gente que nos rodeaba, así como el sonido constante de cubiertos y platos característico de un restaurante. Me quedé flotando sin respirar por un instante. Sólo podía verlo echar su cabeza hacia atrás con un breve movimiento de burla. Sus ojos cerrados y la piel de su rostro ligeramente pintada por la luz naranja del lugar.

El gesto pudo haber sido fugaz, y a pesar de ser el tiempo uno solo, mis ojos captaron el movimiento en cámara lenta. Y así me lo llevo para siempre. De la misma manera que me llevo para siempre el sosiego de su mirada, la dulzura de sus manos, la calidez de sus palabras y lo encantador de su alma.

Primero de enero

Hoy, siendo el primer día del año, decidí escribir. Nada en particular, sólo escribir lo que fluya. Podría hacer esto como un diario personal, pero pensé que sería interesante compartirlo con más personas.

Me asusta pensar, más bien, me asusta SABER que estamos en el año dos mil dieciséis. A mí que tanto me intrigan las épocas pasadas y que disfruto tanto de libros clásicos y música de décadas pasadas, me da tristeza pensar que jamás podré vivir todo eso. Al contrario, tengo que construir lo que sigue, pero, ¿qué sigue? La verdad, no me gusta mucho eso de la incertidumbre. Pero trato de ser positiva :B y prefiero concentrarme en hacer que lo que venga, sea excelente. Ya veremos cómo nos va este 2016.

Hoy, al igual que el día primero de enero del año pasado, fui a la casa en la que crecí. Ahora voy de vez en cuando, pero cuando fui por primera vez después de mucho tiempo, me impresionó lo chiquito que veía todo. Yo viví ahí casi desde que nací hasta los 8 años, se entiende porqué ahora todo me resulta tan pequeño. Ya me acostumbré, obvio, pero lo que no ha cambiado es ese ligero sentimiento de nostalgia. No es que quiera volver ahí. Tampoco fueron ahí mis mejores años. Es algo más grande que eso. Es algo que me conecta con esa casa que no termino de entender qué es. He olvidado el teléfono de la casa en la que viví en Monterrey, olvidé el teléfono que tuvimos cuando regresamos a Tampico. Pero el de la casa de mi tía no puedo olvidarlo. Lo tengo grabado en mí. En esa misma casa crecieron mi mamá y mis tíos; también una prima. Y ahora, está creciendo un sobrinito. Algunos de nosotros nos salimos, pero por alguna razón demasiado poderosa, terminamos regresando, algunos a vivir, otros a dormir de vez en cuando, otros vamos de visita. La única constante de la casa es mi tía. Yo me refiero a ella como mamá, mi mamita Queta. En la casa, muchas cosas han cambiado, muchas cosas siguen igual. La casa ha visto tantas cosas. Alegrías, tristezas, groserías, compasión, pleitos, amor. A veces me pregunto qué sería de mí, cómo sería el día de hoy, qué estaría haciendo justo ahora si yo nunca me hubiera salido de ahí. No creo que estuviera mejor de lo que estoy ahorita, pero definitivamente hubiera buscado la manera de ser feliz. Yo fui feliz en esa casa.

Primer paso

¡HOLA!

Me llamo Karla (duh), tengo 20 años y es la primera vez que tengo un blog *yay*.

Siempre he querido tener uno pues creo que tengo mucho que expresar (lol) pero nunca había dado el primer paso de crear uno… hasta hace poco 😀 pero no escribí nada porque la verdad me dio mucha flojera ._. y dejé la página hecha pero vacía.

¡PERO YA LO USARÉ! *aplausos* gracias :3 … es para una clase T_T. Pero bueno, al menos ya me veré obligada a plasmar mis ideas, gustos y opiniones en la web para que puedan leerlas 😀 (kemosión).

Pues como dije antes, usaré este blog para un clase en la que debemos postear análisis de algunos libros de negocios (yupi-.-) HOLA MAESTRA. Osh es que la verdad no me gusta mucho este tipo de libros, prefiero las novelas clásicas y la ciencia ficción ❤ , no obstante, reconozco lo útiles que son y el impacto que tendrán en mi carrera profesional así que les daré una oportunidad. Por cierto, estoy estudiando Mercadotecnia y Comunicación, carrera que hasta ahora me ha gustado mucho :3.

PERO, el blog no tendrá un tono 100% académico. También publicaré entradas sobre mi vida personal, por lo que empezaré describiéndome (pendiente menos para ustedes):

Soy una persona muy alegre y sonriente, así me identifican todas las personas que me conocen :3. Me gusta mucho hacer reír a las personas :B. Soy una persona creativa pero sinceramente creo que me falta un poco de seguridad. Disfruto mucho leer <333333, me gusta la fotografía y soy muy platicadora. Me encanta comer :B. Dios, mi familia y mis amigos (incluyendo a mi noviesito) son realmente importantes para mi.

Bueno… es todo hoy. Si llegaste hasta aquí, muchas gracias ❤ que Dios te bendiga ;3 *thumbs up*

Canción de hoy: Free on the Wind – Ocean Colour Scene